2020, el año de tragedia y otras cosas más

La expresión de este Sol deforme apenas resume el sufrimiento que este año trajo para muchos.

Quiera o no escribir sobre esto, bienvenid@s al post obligatorio sobre una experiencia en carne propia del año 2020 y la pandemia que aún nos sigue atormentando.

De hecho, esta pandemia ha sido parcialmente una de las razones por las que no he creado ningún video o publicación en todo este tiempo.

Con todas estas muertes, crisis políticas y demás locuras sentía que debía centrarme en prioridades más vitales como resguardar mi salud y la de mi familia lo más que pueda, mantener mis ingresos económicos estables y tratar de adaptarme mentalmente a lo que sucedería inevitablemente.

Así que lo de crear contenido para YouTube y otras plataformas lo sentía personalmente como algo fuera de lugar, simplemente no podía ponerme a escribir algún guión o publicación cuando habían (y aún hay) personas haya afuera agonizando por falta de oxígeno y muriendo de una forma tan desesperante.

Y en resumen, fue un año que sentí que se pasó rápido, fue también el año en el que experimenté por primera vez lo que es un ataque de pánico, la falta de oxígeno por sugestionamiento, la sensación extraña de asimilar que una pandemia realmente está pasando y no es nada sacado de alguna película o serie apocalíptica, y, eventualmente, también la tristeza de perder y ver a seres cercanos sufrir y morir por este virus.

Por el lado positivo he podido mantener mi mente más tranquila con algunos proyectos remotos de trabajo (técnicamente, sí he estado creando videos para YouTube, solamente que para otros canales, no para el mío).

También he explorado de nuevo en el dibujo (de dudosa calidad como el que ven más arriba) un hobbie abandonado que tenía, empecé a experimentar por cuenta propia en la composición musical y algunos temas complementarios como el mixing y la masterización y revisité un juego de mi infancia que nunca lo había jugado de la manera más… ‘apropiada’ hasta este año (y estoy hablando específicamente de Age of Empires 2, hablando específicamente x2 sobre Age of Empires 2: Definitive Edition).

Y lo más importante, hasta este momento (y espero que sea así hasta que haya una vacuna disponible) puedo decir que me he mantenido lo más lejos posible del virus. Solamente tuve unas dos falsas alarmas en las que tuve que hacerme las pruebas, ambas saliendo negativo, por suerte. Así que lo que sea que haya estado haciendo para mantener a raya al virus de mí y mi familia lo he estado haciendo bien.

Y concluyendo, 7 cosas que este año me ha enseñado y hecho reflexionar:

1. El miedo a lo desconocido es quizás uno de los miedos más destructivos que hay.

Los primeros meses fueron los más duros, psicológicamente hablando, en mayor parte por el desconocimiento sobre el virus. No se sabían exactamente los síntomas o la gravedad a la que podían llegar, nada de tratamientos, mucho menos saber si uno lo tenía o no.

Personalmente he pasado varias noches sin dormir por culpa de eso mismo. Añadiéndole a eso la exposición a los recuentos de contagiados y muertes, sobre todo cuando veía lo mucho que aumentaban los primeros días desde que había llegado al país… sí, es mejor no pensar en esas cosas.

Mantenerse informado con moderación, tener hobbies y ver noticias sobre los avances en cuanto a las vacunas y los tratamientos ayuda más a contrarrestar eso.

2. Posiblemente sea la situación más cercana a un apocalipsis zombie que tendremos.

Hay algunas cosas que la ficción extrañamente le ha acertado a los acontecimientos reales de esta pandemia, por más clichés que parezcan. ¿Ejemplos? Pues…

  • El caos inicial por acaparar las provisiones en los mercados y supermercados (especialmente de forma más bizarra con el papel higiénico, podría haber sido mucho más razonable el alcohol, comidas enlatadas, kits de primeros auxilios, pero bueno, fue el papel higiénico).
  • La incompentencia de las autoridades mundiales encargadas en temas de salud. Sí, definitivamente la OMS debió tomárselo mucho más enserio.
  • El terror de no saber si eres portador del virus o no. Tenía que ser uno de esos virus que para muchos son asintomáticos pero que todavía así pueden contagiar sin saberlo. Definitivamente es algo que te incrementa la paranoia por cada extraño (y familiar) que se te acerca.
  • Las vistas de las calles vacías de las zonas más pobladas en silencio, sobretodo en las épocas iniciales de confinamiento.

3. Los avances e innovaciones en la ciencia, salud y la tecnología sí que se aceleran cuando hay una necesidad extrema.

A diferencia de las películas y series apocalípticas, y por suerte para nosotros, tenemos personas que siguen trabajando en una cura (y que no se han convertido o han muerto en mayoría, menos mal).

De hecho se hablaba mucho sobre la dificultad de crear una vacuna para este tipo de coronavirus (esos que tienen cierta relación con los virus de la gripe común) y ahora, casi un año después, tenemos ya indicios de que estos pueden ser muy efectivos.

Me recuerda a los tiempos de guerra que aprendí en los libros de historia, las mayores innovaciones en la tecnología humana suceden en los ambientes donde el peligro de morir abunda.

4. Hay personas que buscan racionalizar obsesivamente una razón sobre la existencia del virus como otras que siguen en la negación de que este realmente exista.

Es muy probable que tan solo leyendo comentarios en videos y otras fuentes nunca falta aquel conspiranoico con sus conjeturas de nueva orden mundial, y no sé que otras cosas más de dominación o control global relacionados al virus.

La verdad es que si ni la OMS que se supone que es una organización mundial que ve temas muy importantes como el resguardar la salud de la humanidad haya podido hacer bien su tarea, difícilmente haya una organización mundial que sea lo suficientemente capaz como para hacer bien una tarea aún más difícil que sea esta cosa de manejar al mundo.

Y también por la otra cara de la moneda, están las personas desconfiadas que creen que toda esta pandemia es una farsa aún cuando todas estas muertes y crisis han tenido que ver directamente con el virus.

De ser así y con lo rápido que es el internet ya se hubiese desmentido algo, aunque dudo que un virus del cuál ya está probada su existencia en múltiples estudios e investigaciones académicas sea falso, dudo que muchos investigadores que buscan la solución a estos problemas quieran poner en riesgo su credibilidad.

En cualquiera de los dos casos, pienso que por más que unos estén en cualquier extremo o en medio o en ninguno de estos, quizás sea más el deseo por interactuar con otras personas que piensan de forma similiar, independientemente de las convicciones que tengan, ese sentido de pertenecer a algo más grande, mucho más en tiempos en los que las personas puedan sentirse más solitarias y distanciadas de lo normal.

5. Es difícil asimilar la magnitud exponencial de las consecuencias de esta pandemia.

Tan difícil como imaginar cómo sería el mundo si no se hubiesen perdido tantas vidas en lo que va de este año, cuántas familias y amigos aún seguirían unidos, cuánto hubiesen aportado en las décadas siguientes.

6. Es fácil dañar la mente y la salud física cuando te rodean las cosas trágicas.

Incluso hasta el punto de sugestionarte mentalmente y enfermarte físicamente, creo que ya he hablado suficiente al respecto de esto.

7. Tener hobbies que puedas hacer desde casa no tiene precio.

Con el doble bonus de hacer lo que te gusta y la misma vez protegerte a ti y a otros de no contagiarte, ¿qué no es de querer?


Por último, me sorprende y conmueve un tanto que hayan todavía personas que han estado al pendiente revisando mi sitio o mis otras redes con cierta regularidad con la esperanza de quizás ver algo nuevo por aquí. Muchas gracias, para quién sea que este leyendo esto, significa mucho.

PD: podría haber hecho un video con todo esto que escribí, pero no sé, por ahora solo pienso expresarme por aquí en lo que va del 2020.

Jeff Buckley – Grace (1994)

📅 10 de mayo, 2019

Es una noche más de Viernes Musicales, y con eso, más música y curiosidades para compartir. 🎶

📀 Esta semana les presento el álbum ‘Grace’ (1994) por Jeff Buckley. Un artista que aunque ya no este con nosotros, dejó con su música una impresionante habilidad vocal la cual ha sido de inspiración para otros vocalistas, uno de ellos Brandon Boyd, vocalista de Incubus.

🎧 Algo curioso a recalcar es cómo el intro de su canción ‘Eternal Life’ fue de inspiración para el intro de la canción ‘Can’t Stop’ de los Red Hot Chili Peppers, esta última saldría 8 años después de la canción de Jeff Buckley.
Pueden comparar esto aquí:
http://www.soundsjustlike.com/…/red-hot-chili-peppers-soun…/

🎸 Una curiosidad extra, la línea de bajo de ‘Last Goodbye’ parece también haber sido de inspiración para el bajista de Incubus, Ben Kenney, al tocar una línea muy similar para esta versión en vivo de ‘Drive’ en el concierto de Incubus en Red Rocks, unos 10 años después de este mismo álbum: https://youtu.be/yTGBQpCdaCc?t=35

🎼 Algunas de mis canciones favoritas de este álbum son ‘Grace’, ‘Last Goodbye’, ‘Lover, You Should’ve Come Over’, ‘Eternal Life’ y ‘Dream Brother’.